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La cerveza es cosa de diosas

La cerveza, la bebida que posiblemente está en el origen del mayor salto tecnológico de la Humanidad, no tuvo dioses… sino diosas.

ninkasi

Si preguntamos a los buscadores parece haber un consenso en la blogsfera entre los amantes de la cerveza: la mayoría apuestan por hacer al celta Succelus su divinidad tutelar de referencia.

Ultimas noticias ¡¡Succelus era abstemio!!

sucelo nimesPero a poco que indaguemos, la relación con la cerveza se desvanece y lo que parece emerger es, para algunos un dios telúrico, para otros un avatar más del viejo héroe indoeuropeo que derivará en toda la gama de dioses y semidioses con martillo y piel de lobo que va de Hercules a Thor. Solo porta un barril en figuras muy tardías y en zonas romanizadas, por lo que en esos pocos casos, el barril se asocia a la entonces reciente y celebrada, producción de vino o al papel proveedor de Succelus en el banquete de los dioses.

Por otro lado, la interpretatio romana lo identifica con Silvano, protector de lindes y campos, no especialmente interesado en competir con Baco. Si hay una pista evocadora sería la equiparación de Sucellus con Silvanus Calaedicus en Hispania. Sabemos poco o nada sobre esta advocación, tan solo una estela en la iglesia de San Pelayo de Nieva de Cameros (Logroño), donde «Calaedicus», según algunos arqueólogos sería el «dios del abrigo que hierve», por lo que podría ser el protector de las aguas termales de Arnedillo, que están a unos treinta kilómetros. Esa asociación con las aguas calientes, es evocadora, pero está muy lejos de probar una relación con la cerveza.

Y de hecho, ya sonaba raro un dios varón cervecero, porque en realidad, desde sus primeras apariciones mitológicas la cerveza era cosa de diosas.

Las diosas de la vida y la Comunidad

himno a ninkasiLa primera divinidad cervecera que conocemos es Ninkasi de Sumer en el origen mismo de civilización mesopotámica. Conservamos incluso un precioso himno-receta donde nos queda claro que la levadura se obtenía añadiendo a la mezcla de malteados húmedos, miel y dátiles, masa de pan viva. La relación con la fermentación del pan y las masas nos apuntan ya trabajos que en el momento eran femeninos -aunque posiblemente y según lo que podemos leer en el mismo poema- no domésticos, sino comunitarios. Esa feminización bastaria para explicar porque era una diosa quien hacía cerveza cada día para los demás dioses.

Que la fermentación fuera una tecnología «feminizada» no quiere decir que se considerara «menor». Es significativo que en la epopeya de Gilgamesh la diosa de la cerveza y el vino sea Siduri, una diosa sabia y vitalista en la que algunos ven los orígenes de Ishtar.

tijitEsta relación entre vida, sabiduría, fermentación y mujer se mantiene luego en Egipto, donde la cerveza se estilizó tanto como se sofisticó en una miriada de recetas, seguramente mucho más alcohólicas y especiadas que las actuales, parecidas quizá a un retsina griego, basadas en la fermentación de unas barras de pan especiales ricas en levadura viva.

Allí Tjemenet, Tenemit, Teji o Tejit (transliterada la jota como kh en las transcripciones inglesas) tenía como atributos una placenta y dos plumas, probablemente de Ibis (uno de los significados de su nombre). La placenta simbolizaba su advocación como protectora de los partos mientras que las dos plumas referían al ave de su nombre, asociado al dios Thot, el escriba. El juego polisémico del nombre no es novedoso en las mitologías antiguas. Que el nombre de la diosa signifique al mismo tiempo embriaguez, sacrificio (de sangre) e Ibis delimita un campo simbólico que recoge la idea primitiva del embarazo como una forma de fermentación, añadiéndole una referencia explícita a la transmisión por escrito del conocimiento.

¿Qué nos cuentan las diosas de la cerveza?

cerveza gobleki tepeLas diosas de la cerveza nos describen una posición de las mujeres con importantes matices -como el acceso a la escritura- que no solemos asociar a las primeras civilizaciones. Seguramente la causa es que la lectura de la Historia económica que sigue contándose en las facultades, sigue demasiado marcada por la tradición marxista. Una tradición que siguiendo a los primeros antropólogos del siglo XIX, entendió como simultáneas la división sexual del trabajo y la aparición de la propiedad privada.

Los nuevos enfoques arqueológicos emergentes en los últimos quince años ponen en cambio el énfasis en el papel de las primeras cervezas en la sedentarización y arranque de la agricultura. En continuidad con esta interpretación, las primeras conclusiones de los arqueólogos sobre Göbleki Tepe, un templo 5500 años anterior a las primeras ciudades mesopotámicas interpretan el lugar como un centro de encuentro regular de comunidades semi-sedentarias que se reunirían en grandes fiestas comunitarias regularmente para celebrar con cervezas primitivas, seguramente elaboradas dentro del recinto «sagrado».

maria embotellando cervezaLo que se va dibujando es un relato de la revolución neolítica en el que existió una larga fase de transición, basada en la simultaneidad de la propiedad comunal y en una primera división sexual del trabajo. Durante esta fase, la agricultura -una tecnología punta todavía menos productiva que la caza y la recolección- se habría apoyado en la pesca y en un nomadismo parcial que alejaría a parte de la comunidad, mayoritariamente masculina, durante largos ciclos estacionales de caza que, seguramente, acabaran en una gran celebración en lugares como Gobleki Tepe. Las mujeres, durante esta primera fase que duró quizás milenios, fueron las protagonistas de la primera tecnología de la fecundidad-reproducción-fermentación y la vanguardia de la sedentarización. Solo después, cuando la propiedad comunitaria fue sustituida por las primeras formas de propiedad privada -seguramente por la presión demográfica y los conflictos entre distintos grupos nómadas- la mujer, asociada a la tierra, habría pasado de sujeto central de la comunidad a objeto perteneciente a la propiedad. Aun así, su relación con las tecnologías en el origen del nuevo sistema social trascendería en la nueva etapa abierta para la Humanidad. Las diosas de la cerveza, sabias, vitales, fecundas en todos los sentidos de la palabra, nos recuerdan hoy aquel origen y a aquellas primeras mujeres civilizadoras.

Cuando hoy volvemos a hacer cerveza en comunidad, como iguales, afirmamos un mundo nuevo con gestos y valores mucho más antiguos de lo que podemos imaginar. Las diosas de entonces nos sonreirían hoy, reivindicadas.

«La cerveza es cosa de diosas» recibió 3 desde que se publicó el 23 de Agosto de 2016 dentro de la serie «» . Si te ha gustado este post quizá te gusten otros posts escritos por David de Ugarte.

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  1. La cerveza es cosa de diosas https://elarte.coop/la-cerveza-es-cosa-de-diosas/ La cerveza, la bebida que posiblemente está en el origen del mayor salto tecnológico de la Humanidad, no tuvo dioses… sino diosas.

  2. @elarte hay cómo me ha gustado el post!! me perdí en todo los enlaces. Me encantó especialmente Ninkasi… -Ninhursag declaró que debía ser la diosa que «sacia el corazón». Prepararía la bebida cada día- …

  3. @elarte que bonito!! me encanta la idea de embarazo como fermentación. Y ahora que lo pienso… aquella frase de que los niños «nacen con un pan debajo del brazo» ¿¿¿no habrá sido otra mala interpretación???

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