Ya somos 1408 suscriptores de la RSS indiana. ¡Únete! RSS indiana

El Arte de Las Cosas Grupo Cooperativo de Las Indias

Un modelo de desarrollo local resiliente

08 dic 2009

Cómo construir un modelo de cooperativa local que en estos días, con el paro en niveles históricos, genere puestos de trabajo, recicle trabajadores y genere lazos y cohesión en los barrios.

La legislación de cooperativas en la mayor parte de países -y especialmente en España- permite dos características esencialmente transformadoras y que refuerzan la resiliencia

  1. Pueden ser pluriespecialistas: Una coop puede dedicarse a muchos negocios diferentes, gestionarlos mediante contabilidades separadas y simplemente presentar una contabilidad unificada al final del ejercicio. Esto quiere decir que puede diversificar y asumir riesgos mientras al mismo tiempo fomenta el desarrollo personal y la diversidad de los socios
  2. Puede provisionar hasta un 30% del excedente a la formación y acción social entre los trabajadores y el entorno sin que ese dinero contabilice a efectos del impuesto de sociedades: es decir, puede dedicar una parte sustancial del resultado de su trabajo a crear cohesión social.

Teniendo ambos ejes por guía, podemos construir un modelo de cooperativa local que en estos días, con el paro en niveles históricos, genere puestos de trabajo, recicle trabajadores y genere lazos y cohesión en los barrios.

Refundar los servicios, cohesionar los barrios, crecer horizontalmente

  1. Punto de partida: Los trabajos menos cualificados no sólo son los que sufren más desempleo, son los que más sufren los márgenes impuestos por las ETTs y las contratas públicas. Una cooperativa de trabajo puede hoy ofrecer los servicios básicos de una instalación (limpieza, recepción, seguridad) en precios competitivos y asegurando salarios de 1000 euros en 14 pagas como no hacen las contratas privadas.
  2. Los servicios básicos son un negocio estable pero de margen bajo donde hay poco espacio para la innovación y por tanto para generar ingresos extras que permitan mejorar condiciones y crear nuevos empleos. Crecen extensivamente, estando sus escalas tan sólo en la gestión. Junto con la primera unidad de negocio hay que crear un grupo de comercialización que desde el día cero busque sacar provecho de las oportunidades de la economía social y se lance al mercado bajo la perspectiva de ofrecer una gama creciente de productos y servicios.
  3. Esta plataforma de comercialización, entendida como un servicio cooperativo tan básico como la contabilidad, ha de permitir sacar partido de las ventajas locales y oportunidades de negocio. Es decir, da la oportunidad de captar emprendedores para montar dentro del marco cooperativo nuevos negocios cubiertos y autofinanciados por el flujo generado en la actividad principal.Por ejemplo, al amparo de la estructura creada podría crearse un grupo de desarrollo de software libre que tendría un mercado establecido en los ámbitos normales (funcionando como granja) pero podría desarrollar productos propios que se comercializaran a través de la fuerza de ventas cooperativa.
  4. El ámbito social de actuación puede y debe enfocarse también de una manera escalable y orientada a la sostenibilidad y no como un mero gasto. Por ejemplo podríamos crear un periódico hiperlocal haciendo cooperativistas a los redactores y asumir parte de los costes de las campañas de alfabetización digital a cuenta del uso social del excedente, en un esfuerzo compartido con instituciones locales públicas y privadas.

Resultados

Como resultado tendríamos una coop basada en servicios básicos, con una fuerte vocación de expansión interlocal, creciendo horizontalmente hacia negocios de mayor valor añadido con los que encontraría sinergias a través de una plataforma de comercialización común y que orientaría su misión -a través de la parte social del excedente y de un periodico hiperlocal- al empoderamiento de los barrios y la alfabetización digital de las personas.

Creo sinceramente que es lo que a cualquiera de nosotros le gustaría ver crecer en los barrios más azotados por el desempleo y la precarización en este momento.

Según el alcance de los contratos de partida, una coop así podría generar de forma directa entre 12 y 80 empleos en una primera fase y hasta 150 en dos años. Pero lo más importante es la resiliencia que caracteriza a cualquier forma empresarial pensada desde la autofinanciación y la diversificación de actividades, especialmente desde la base de la democracia económica y la internalización de la intercooperación.

Añade tu comentario

10 Comentarios a “Un modelo de desarrollo local resiliente”

  1. Ivan

    Habiéndome movido durante un tiempo en el mundillo del cooperativismo, no puedo más que confirmar el potencial de estructuración social democrática y participativa que comentas, que desafortunadamente no se explota lo suficiente.

    Comparto también el análisis del punto de partida, aunque añadiría un «pero»: muchos servicios básicos son llevados a cabo por gente que tiene una necesidad imperiosa de ganar dinero y no dispone de cualificación suficiente para otra clase de trabajos, lo que causa autoexplotación en forma de horas extra excesivas (en tareas poco diversas) y poca cohesión entre los trabajadores, lo cual hace difícil la formación de sociedades con el compromiso que requiere una cooperativa. Por lo que me han comentado, esto es bastante sangrante en el caso de la seguridad privada.

    Y es una auténtica lástima, porque no creo que sea necesario un alto nivel de formación para sacar adelante una cooperativa de este tipo. Por ello no sólo es necesaria una alfabetización tecnológica, sino también una organizativa, es decir, la formación para que la gente sea capaz de dar el paso y montar sus propias cooperativas.

    Muy interesante. ¡Qué ganas tengo de ver el próximo Encuentro sobre Democracia Económica! :)

  2. samuel cano

    Hola amigos, siempre tocando teclas más que interesantes.

    Llevo desde que tengo uso de razón perteneciendo a cooperativas, ahora mismo a tres, una que transforma uva en vino, otra que transforma aceituna en aceite y otra que procesa y envasa ajos. el principal problema que veo yo en las cooperativas es su falta de agilidad a la hora de tomar decisiones, y que los excedentes no son de beneficio sino de producto que no se puede o no se sabe como vender. Tal vez porque estemos en un sector masificado de coop. o porque las juntas rectoras piensan que son los unicos dueños de las instalaciones y todo se ralentiza mucho y se hace al antojo de unos pocos.

    Pienso que para que una cooperativa funciones tiene que tener una dimensión limitada en cuanto al numero de socios o que con el paso del tiempo y su crecimiento pase a ser una sociedad anonima o limitada, donde todo pase por la viabilidad general de la empresa y no una persona un voto, ya que esto puede limitar mucho no el crecimiento sino la viabilidad total.

    Me parece un tema muy interesante y a desarrollar.

    Salud y buen vino.

  3. David de Ugarte

    Es el problema de las coops agrarias y de las de trabajo cuando se masifican. En realidad, nuestra experiencia es que en vez de “decidir” tanto y reunirse tanto es mucho mejor hablar más (“deliberar”), de hecho todo el rato (que para eso está Internet), sobre las cuestiones generales, sobre las ideas y cuando llega el momento de decidir o dar cambios bruscos que esté claro quién tiene responsabilidad y que lo haga, que ya luego se evaluarán resultados todos juntos.

    Pero claro, nuestro modelo además de más chiquito es más ejecutivo y acaba pivotando sobre la venta, sobre el cliente más que sobre el producto y eso no sé si es muy aplicable siquiera como objetivo en una coop agraria.

  4. samuel cano

    Me temo David que dentro de la filosofia de una coop agraria es dificil que esto ocurra, ni siquiera siendo pequeña. De hecho, tengo unos amigos que hace 3-4 años constituyeron una coop entre 4 personas, casi exclusivamente para elaborar y vender vino. Lamentablemente se ha disuelto o está en ello, porqué, por lo que siempre ha ocurrido en este mundo agrario, uno piensa que lo suyo es mejor que lo del otro y me uno contigo siempre que vea beneficio para mi, si la situación cambia y el beneficio es nulo entonces rompemos la baraja.

    Tal vez en el plano profesional de venta (vitivinicultor pequeño,sumilleres,comerciales, tiendas) en lo que seria una cadena total de distribución si podría llegar a funcionar algo, pero siempre teniendo las ideas generales muy claras y donde unos tiene y no tiene responsabilidad. Y pongo el ejemplo que conozco, pero en otros sectores también podría funcionar igual por ejemplo: ingeniero+experto financiero+instalador, con fin de vender proyectos de energia renovables.

    Aun así es todo un poco utopico y más en esta sociedad individualista.

    Salud y buen vino.

    Salud y buen vino.

  5. David de Ugarte

    Eso te iba a decir Samuel, que me parece que el planteamiento de coop agraria siempre fue, en las regiones en que la tierra era de cada cual y no de la propia coop muy individualista. Es como si la coop fuera en realidad una federación de empresas y claro ahí no se funciona tanto con un objetivo al que hay que acercarse juntos trabajando como equipo, sino para obtener cada cual lo suyo… y eso siempre es muy inestable.

5 Trackbacks/Pingbacks

  1. Observatorio de vino » Un modelo de desarrollo sostenible de regalo en el arbolito;-)

    [...] Un modelo de desarrollo sostenible de regalo en el arbolito;-) Escrito por: Malena en cibercultura, indianos, innovación, marketing de vino, vinos naturales Cómo construir un modelo de cooperativa local que en estos días, con el paro en niveles histórico… [...]

  2. ¿Qué será del Arte de las Cosas en 2010?

    [...] a trabajar entonces un horizonte tanto como los modelos y las herramientas con los que construirlo. De esa manera El Arte de las Cosas sirvió de [...]

  3. Sin Razón Aparente » Basura electrónica, reciclaje y cooperativas

    [...] un asesor de Obama, y me acuerdo de algunas experiencias que conocí en Buenos Aires y del post sobre desarrollo local resiliente de David. Quizá la lógica económica sea inapelable, pero seguro que hay maneras de afrontar el [...]

  4. Observatorio de vino » ¿Qué empresas del mundo del vino sobrevivirán a la crisis?

    [...] Ugarte describe este modelo como un modelo resiliente en el que triunfa el que tiene la capacidad de sobrevivir y salir transformado en este caso de una [...]

  5. Cooperativa periodística

    [...] tiempo que venimos pensando sobre la prensa digital local en la forma cooperativa de periodistas por eso es una alegría ver cómo miciudadreal.com, según sus autores originalmente un blog, se [...]

Deja tu comentario

Natalia Fernández, socia fundadora de La Sociedad de Las Indias Electrónicas
La Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas es una empresa del Grupo Cooperativo de las Indias. Creamos conocimiento, productos y servicios empoderadores para las personas, las comunidades y las organizaciones con herramientas innovadoras que refuerzan la sostenibilidad social y medioambiental de sus proyectos.

La Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas es una empresa especializada en la investigación y desarrollo de formas social y medioambientalmente sostenibles de producción de bienes e infraestructuras. La Bitácora del Arte es una bitácora dedicada a reflexionar sobre los modos comunitarios y sostenibles de trabajar, crear, distribuir y producir, con ella hacemos pública la evolución y los debates sobre nuestro propio modelo organizativo.

Grupo Cooperativo de las Indias
En 2007 la Sociedad de las Indias Electrónicas lanzó feevy, un servicio web en software libre cuyo objetivo era ayudar a hacer más distribuida la blogsfera. Para mantenerlo y desarrollarlo hacía falta una estructura que la empresa no tenía. Por eso el 2 de octubre, en el quinto aniversario de la fundación indiana, Natalia Fernández en representación de las Indias junto con Javier Cañada que había hecho el diseño de interacción, fundaron Feed the Ivy SL. La empresa sirvió de soporte al mantenimiento del servicio y vendió sus propios desarrollos de software libre durante más de un año.

Con la venta de feevy al grupo BBVA a principios de 2009, la empresa comienza el proceso legal de transformación en una cooperativa de trabajo asociado. El objetivo era estudiar y experimentar formas de producción social y mendioambientalmente sostenible. Queríamos producir lo que llamamos el modo de vida indiano sintiéndonos orgullosos del modo y no sólo de los resultados.

Tomamos el nombre de El Arte de las Cosas porque a partir del siglo XI en Europa aparecen gremios de artesanos y coaliciones de mercaderes-productores, conocidos también como Artes. Los distintos artes no eran sólo comuninades técnicas. Eran comunidades de conocimiento que trabajaban desde y para un ideal ético que se ligaba y explicaba desde el hacer y las herramientas del oficio.

Pensamos que el conocimiento que permite hacer cosas hermosas y socialmente útiles no puede ser sólo un conocimiento técnico, ha de contener un significado social, una ética del trabajo y una visión del mundo. Los objetos que se ofrecen en el mercado son portadores de mundos, de proyectos sociales y visiones morales. Queremos ser un Arte, un Arte dedicado a la creación de objetos con significado.

Nuestro símbolo es el símbolo de uno de aquellos Artes, el Arte de la Calimala, los creadores de las primeras redes comerciales medievales transeuropeas. Originalmente tinteros -por eso el águila porta un torsello, un fardo de lana- acabaron creando las formas modernas de la banca y siendo los mecenas del Renacimiento florentino.

Como ellos, nuestra primera exploración la hicimos en el mundo textil. Entre mayo y julio de 2009 vendimos en nuestro local de Madrid una colección de inspiración literaria que habíamos producido en pequeños talleres independientes valencianos. Tras esta primera experiencia, el 18 de septiembre de 2009, Feed the Ivy SL se transformó ante notario en cooperativa de trabajo asociado, pasando a llamarse Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas. Los tres socios “refundadores” fueron Natalia Fernández, María Rodríguez y David de Ugarte.

Ese fue nuestro verdadero punto de arranque, un momento que vino a coincidir con el momento más duro de la crisis económica. Comenzamos entonces un proceso de reflexión sobre las formas de trabajo y organización que pudieran hacer aún más resilentes a las comunidades y empresas regidas según principios de democracia económica.
Es a esa reflexión a la que queremos invitarte con en esta Bitácora del Arte.

El 9 de febrero de 2010 decidimos en asamblea formar junto a Sociedad de las Indias Electrónicas el Grupo Cooperativo de las Indias, dentro del cual el papel de la Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas consistirá en proveer al grupo de un nodo específico de investigación y desarrollo de productos, haciendo además de casa-taller de los nuevos indianos e “incubadora” de nuevas cooperativas especializadas.

Bitácora del Arte

Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas
Barco 37 - 28004 - Madrid

CIF F-85220861