Ya somos 1409 suscriptores de la RSS indiana. ¡Únete! RSS indiana

El Arte de Las Cosas Grupo Cooperativo de Las Indias

Marmitako de piscifactoría

23 jul 2009

Un verdadero swarming de barcos, helicópteros e incluso aviones recorre el Mediterráneo. Objetivo: cercar manadas de atunes y llevarlas a costa para su engorde.

En un principio se pensó que el engorde reduciría la pesca. Se repartieron subvenciones. Llegaron inversores japoneses y norteamericanos. Pero pronto empezaron las sospechas de que algo no iba bien. Las capturas seguían bajando y las estadísticas de CICAA eran cada vez peores. El engorde ha acelerado el colapso de una especie ya sobreexplotada.

El problema de base reside en una demanda muy inelástica, prácticamente insensible al precio, sobre todo en Japón, que consume tres cuartas partes del atún capturado en el mundo. La fidelidad a ultranza de los consumidores es toda una característica del atún: la leyenda cuenta que la primera huelga de la Historia de la península tuvo lugar en el País Vasco en el siglo XVIII, cuando los pescadores asalariados de los atuneros se negaron a salir a la mar cuando en la paga se pretendió cambiar el atún del marmitako de abordo por salmón.

El resultado es que la sobreexplotación, al reducir la oferta sobre una demanda que no evoluciona sólo produce aumentos de precio e incrementos de beneficio. Llevar el atún al borde de la extinción no perjudica a corto plazo, sino todo lo contrario, a las empresas -en especial japonesas- que controlan el mercado.

La única esperanza en realidad para los amantes del sushi, el marmitako o la tajine de atún, es que aumente la oferta. Y la única manera de conseguirlo es la a menudo denostada piscicultura.

Ese el objetivo del programa Selfdott. Su primer éxito se anunció en el Instituto Oceanográfico de Murcia la semana pasada: descubrir el cocktail hormonal que permite la reproducción en cautividad de atunes rojos a gran escala.

Ahora el proyecto enfrenta nuevos retos: el paso de larva a alevín y de alevín a adulto. Y más allá, encontrar una dieta que evite el riesgo de contagio de enfermedades contraidas a partir de cebo no autóctono y que haga sostenible la cría en su conjunto.

La buena noticia es que es muy posible que antes de una década podamos disfrutar de un buen marmitako de piscifactoria. La mala que los más pesimistas hablan de extinción en cinco años.

Añade tu comentario

1 comentario a “Marmitako de piscifactoría”

1 Trackback/Pingback

  1. El atún que acabó con el monopolio de la defensa

    [...] La economía de la piratería tiene una lógica implacable. Defender los atuneros vascos de los piratas somalíes cuesta una fortuna a cualquier ejército nacional. Y no son pocos los que piensan que setenta y cinco millones de euros son una subvención quizá excesiva para unas empresas cuyas prácticas en caladeros no vigilados parecen contradecir los esfuerzos globales por evitar la extinción del atún. [...]

Deja tu comentario

Natalia Fernández, socia fundadora de La Sociedad de Las Indias Electrónicas
La Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas es una empresa del Grupo Cooperativo de las Indias. Creamos conocimiento, productos y servicios empoderadores para las personas, las comunidades y las organizaciones con herramientas innovadoras que refuerzan la sostenibilidad social y medioambiental de sus proyectos.

La Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas es una empresa especializada en la investigación y desarrollo de formas social y medioambientalmente sostenibles de producción de bienes e infraestructuras. La Bitácora del Arte es una bitácora dedicada a reflexionar sobre los modos comunitarios y sostenibles de trabajar, crear, distribuir y producir, con ella hacemos pública la evolución y los debates sobre nuestro propio modelo organizativo.

Grupo Cooperativo de las Indias
En 2007 la Sociedad de las Indias Electrónicas lanzó feevy, un servicio web en software libre cuyo objetivo era ayudar a hacer más distribuida la blogsfera. Para mantenerlo y desarrollarlo hacía falta una estructura que la empresa no tenía. Por eso el 2 de octubre, en el quinto aniversario de la fundación indiana, Natalia Fernández en representación de las Indias junto con Javier Cañada que había hecho el diseño de interacción, fundaron Feed the Ivy SL. La empresa sirvió de soporte al mantenimiento del servicio y vendió sus propios desarrollos de software libre durante más de un año.

Con la venta de feevy al grupo BBVA a principios de 2009, la empresa comienza el proceso legal de transformación en una cooperativa de trabajo asociado. El objetivo era estudiar y experimentar formas de producción social y mendioambientalmente sostenible. Queríamos producir lo que llamamos el modo de vida indiano sintiéndonos orgullosos del modo y no sólo de los resultados.

Tomamos el nombre de El Arte de las Cosas porque a partir del siglo XI en Europa aparecen gremios de artesanos y coaliciones de mercaderes-productores, conocidos también como Artes. Los distintos artes no eran sólo comuninades técnicas. Eran comunidades de conocimiento que trabajaban desde y para un ideal ético que se ligaba y explicaba desde el hacer y las herramientas del oficio.

Pensamos que el conocimiento que permite hacer cosas hermosas y socialmente útiles no puede ser sólo un conocimiento técnico, ha de contener un significado social, una ética del trabajo y una visión del mundo. Los objetos que se ofrecen en el mercado son portadores de mundos, de proyectos sociales y visiones morales. Queremos ser un Arte, un Arte dedicado a la creación de objetos con significado.

Nuestro símbolo es el símbolo de uno de aquellos Artes, el Arte de la Calimala, los creadores de las primeras redes comerciales medievales transeuropeas. Originalmente tinteros -por eso el águila porta un torsello, un fardo de lana- acabaron creando las formas modernas de la banca y siendo los mecenas del Renacimiento florentino.

Como ellos, nuestra primera exploración la hicimos en el mundo textil. Entre mayo y julio de 2009 vendimos en nuestro local de Madrid una colección de inspiración literaria que habíamos producido en pequeños talleres independientes valencianos. Tras esta primera experiencia, el 18 de septiembre de 2009, Feed the Ivy SL se transformó ante notario en cooperativa de trabajo asociado, pasando a llamarse Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas. Los tres socios “refundadores” fueron Natalia Fernández, María Rodríguez y David de Ugarte.

Ese fue nuestro verdadero punto de arranque, un momento que vino a coincidir con el momento más duro de la crisis económica. Comenzamos entonces un proceso de reflexión sobre las formas de trabajo y organización que pudieran hacer aún más resilentes a las comunidades y empresas regidas según principios de democracia económica.
Es a esa reflexión a la que queremos invitarte con en esta Bitácora del Arte.

El 9 de febrero de 2010 decidimos en asamblea formar junto a Sociedad de las Indias Electrónicas el Grupo Cooperativo de las Indias, dentro del cual el papel de la Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas consistirá en proveer al grupo de un nodo específico de investigación y desarrollo de productos, haciendo además de casa-taller de los nuevos indianos e “incubadora” de nuevas cooperativas especializadas.

Bitácora del Arte

Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas
Barco 37 - 28004 - Madrid

CIF F-85220861