Globalizarse no es ser menos sostenible
27 jul 2009
El discurso anglófono de la sostenibilidad tiene que limpiarse de proteccionismo si quiere ser algo más que un chovinismo con excusa socioambiental
Hoy Josh Catone recomienda en Mashable 9 sitios norteamericanos dedicados a evaluar empresas en función de distintas variables relacionadas con la sostenibilidad.
Llama la atención en todos estos sitios cómo puntúan negativamente la internacionalización de las empresas en si mismas, no las condiciones sociales y medioambientales a las que sometan la producción en un lugar u otro del mundo.
En transnationale.org por ejemplo consideran los call centers irlandeses o las oficinas luxemburguesas de Apple como una actividad off-shore equivalente a tener una empresa fantasma en las Caimán. En SourceNet el transporte internacional es considerado en si mismo una falta, no el modo en el que se hizo, aunque la huella ecológica sea muchas veces menor en transportes marítimos internacionales que en transportes terrestres dentro de EEUU…
Los peligros del discurso antiglobalización
Lo que hacen muchos de estos sitios es en realidad un discurso antiglobalización mediante implícitos, no un discurso sobre la sostenibilidad social y medioambiental. Ese discurso acaba haciendo parecer deseable la descapitalización de los países emergentes, el cierre de fábricas y el aislacionismo económico… cuando en realidad la deslocalización del procesos productivos dentro de estándares sociales y medioambientales dignos es la única manera de acelerar el desarrollo humano en la periferia del mercado mundial.
El discurso anglófono de la sostenibilidad tiene que limpiarse de proteccionismo si quiere ser algo más que un chovinismo con excusa socioambiental.


