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El Arte de Las Cosas Grupo Cooperativo de Las Indias

El primer año en las Indias

15 mar 2010

¿Qué se aprende durante el primer año colaborando con las Indias? ¿Qué objetivos se cumplen? ¿Por qué pasar un año en las Indias es una experiencia profesional y vital atractiva en si misma?

En caso de superar el itinerario, comienza el primer año de aprendizaje. Este primer año pretende ser una experiencia profesional y humana válida y enriquecedora en si misma.

Colaborando como externo, el nuevo aprendiz ganará una serie de habilidades y aprenderá una serie de prácticas y metodologías que le conferirán un sello especial, una mirada diferente sobre cualquier proyecto que le servirá durante el resto de su carrera, dentro o fuera de las Indias.

¿Cuáles son esas habilidades y metodologías específicas?

  1. Pensar en red, la metodología básica de acercamiento indiano a cualquier proyecto a desarrollar en la red (y más allá) que resume las principales ideas del itinerario.
  2. A partir de ahí colaborará en la redacción de propuestas de servicio en las fases de:
    • Documentación
    • Articulación básica de la propuesta
    • Tratamiento gráfico
  3. Realizar mapeos sencillos con la metodología Kasher
  4. Gestión de comunidades virtuales, impulsando la interacción entre sus miembros y organizando eventos de todo tipo. Esto a su vez incluye:
    • Selección de invitados
    • Comunicación personalizada del evento
    • Convocatoria a medios
    • Estrategia de comunicación en red
    • Localización de espacio
    • Protocolo de intervenciones
    • Organización de catering
    • Recepción de invitados
  5. Selección de información pública y generación de contenidos
    • Manejo de WordPress
    • Actualización de contenidos en Ecoperiodico, Fedglp y Latoc.info
    • Metodología de colaboración con nuestros diseñadores gráficos en la elaboración de nuevos sitios o mejorando los existentes.
  6. Relación con el entorno (normalmente las habilidades menos valoradas por las aprendices pero tan importantes o más que las habilidades técnicas). Incluyen:
    • Protocolo indiano de recepción de visitas (desde la atención telefónica a la bienvenida en las oficinas indianas).
    • Técnicas de comunicación y desarrollo de proyectos con los clientes. Es decir, cómo articular una reunión en sus diferentes fases: presentación de proyecto, inicio de trabajos, evaluación, estrategias de solución de incidencias… etc.)

Tras el primer año

Como se ve en el programa anterior, el primer año como aprendiz colaborando como externo es realmente intenso. La idea es dotar al aprendiz de una serie de experiencias que formen su caja de herramientas básica.

Se trata todavía de un periodo selectivo. Sólo algunos aprendices serán seleccionados para convertirse en socios temporales y emprender el segundo año de aprendizaje.

Los que no sean invitados a continuar -o no lo deseen-, pero que sin embargo hayan realizado un trabajo satisfactorio, entrarán a formar parte de la la bolsa de profesionales que el Grupo Cooperativo de las Indias recomienda contratar a sus clientes para el desarrollo de proyectos.

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8 Comentarios a “El primer año en las Indias”

  1. versvs

    Entiendo que esto es una reacción a los comentarios de Gonzalo sobre la falta de visibilidad de las tareas pendientes para todo aquel que se aproxima a las indias, pero no sé si tanto corsé a la hora de detallar las “Metodología de colaboración con nuestros diseñadores gráficos en la elaboración de nuevos sitios o mejorando los existentes” es un poco excesivo. ¿Eso es que igual hay que aportar ideas para rediseñar una web, o incluso ponerse a diseñar? ¿Por qué no expresarlo así, entonces? El abuso de la palabra método igual es muy procedente, pero a mí no me acaba de entrar con facilidad…

    Me ha hecho pensar en una tira reciente de Dilbert en la que el que habla acaba no sabiendo si es un marco de trabajo para desarrollar un método, o todo lo contrario… él sólo sabe que tiene que decir esas palabras.

  2. Gonzalo Martín

    Hombre, a mi me parece que resuelve unas preguntas evidentes que es lógico que se haga todo el que muestre interés en dedicar una inversión de tiempo en su vida en la búsqueda de su horizonte futuro. Se diga antes o después, todo el mundo sentirá esa curiosidad y saberlo le dará seguridad en su decisión o en su aproximación.

    Dilbert es una enorme y grandísima parodia de la vida y el bullshit corporativo, pero las herramientas son herramientas y si se usan bien se convierten en eso, herramientas. La degradación de la vida “coporativa” y el lenguaje de gurú contaminan todo, sobre todo si pierden el sentido. Y el sentido se lo dota la cultura, es decir, los valores reales de la compañía (la cooperativa, la filé, etc): cuando se hace una descripción de valores de diseño típico de la artificiosidad de los libros de management, caemos en el síndrome Dilbert. Cuando se hace un ejercicio de debate real para asumir qué valores asumimos y practicamos, entonces funciona. Creo que me explico.

    Itinerario más descripción clara y concreta como es ésta de los contenidos a priori (fatal si luego se crea, que no creo, una cultura funcionalista donde lo que no está en mi descripción de puesto no se hace), aumentan el atractivo de la propuesta, en mi modesta percepción. Es decir, sé lo que voy a aprender y cuál es el entorno en el que lo voy a hacer (itinerario). A mí me queda claro y, lo que es mejor, muy atractivo. Los resultados, se verán.

  3. Mario Duran

    Interesante la dinámica de aprendizaje… en síntesis, lo que se enseña es importante, no bajo la lógica de “atención al cliente” sino el buen trato al compañero de ruta.
    Gracias, aprendiendo vamos.

  4. deugarte.com

    Gracias a todos!

    Versvs, lo del trabajo con diseñadores en realidad es importante: hay que aprender a hacer las propuestas para Fernando, teniendo en cuenta que toda arquitectura de información implica valores y que las restricciones técnicas y de accesibilidad son importantes.

    Muchos aprendices tienden a pensar que de lo que se trata es de que las plantillas de blogs sean “bonitas” y que los pedidos se pueden hacer como quien decora una sala de espera, cuando en realidad se trata de partir de un cierto conocimiento del trabajo y la investigación previa de Fernando, algo que no es ni mucho menos evidente.

  5. versvs

    ¿Ves? Y creo que estamos más de acuerdo de lo que parecía: al final tú ves el mayor peligro en la «deriva funcionalista» y yo en el corsé (con agravante rimbombante, pero eso es otra historia).

    En general creo que está bien explicar un poco de qué va todo, para los que se aproximen conociendo menos la vida indiana, es sólo que entiendo que hay tareas pendientes y alguien tiene que hacerlas (y la primera vez tocará aprender a hacerlo), si entendí bien el enfoque indiano no me parece más complicado que eso. Pensar en las tareas como items enumerables me sorprendió, supongo. Aunque estoy de acuerdo en que me parece que poder realizar todo eso en un ámbito particular (cooperativa, filé, …) como el que oferta las indias dota a esa lista de un atractivo distinto :)

  6. deugarte.com

    Llevas razón, en las Indias simplemente hay “cosas que hacer y personas que las hacen”, la historia del debate en los posts anteriores es que descubrimos que sería bueno para los que no nos conocen enumerar las típicas “primeras veces” de los aprendices. Y claro, además ponerle nombre a las cosas es darles existencia y valor. No está mal enumerar siempre que no te encorsete.

  7. Natalia Fernández

    Enumerar y dar nombre al “trabajo de mesa”, que era como nos solíamos referir hasta ahora al trabajo en las Indias, creo que puede ser enriquecedor. No tanto para las personas que ya han tenido la experiencia de compartir mesa, como puede ser el caso de Versvs, como para aportar detalle a quienes puedan estar interesados en el discurso.

    Añadir a toda la teórica “… y durante tu primer año vas a estar en esto”, la imagen se clarifica. Esto no quiere decir que nos ciñamos estrictamente a esta enumeración pero aporta tangibilidad y creo que además muestra un poco el pluriespecialismo al que aludimos en el discurso.
    Ya veremos qué tal funciona :-)

  8. Gonzalo Martín

    Veremos. Yo creo que ahora habéis definido de modo muy completo y atractivo la propuesta. Lo siguiente es comunicarla, acoger a los interesados y después elegir.

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Natalia Fernández, socia fundadora de La Sociedad de Las Indias Electrónicas
La Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas es una empresa del Grupo Cooperativo de las Indias. Creamos conocimiento, productos y servicios empoderadores para las personas, las comunidades y las organizaciones con herramientas innovadoras que refuerzan la sostenibilidad social y medioambiental de sus proyectos.

La Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas es una empresa especializada en la investigación y desarrollo de formas social y medioambientalmente sostenibles de producción de bienes e infraestructuras. La Bitácora del Arte es una bitácora dedicada a reflexionar sobre los modos comunitarios y sostenibles de trabajar, crear, distribuir y producir, con ella hacemos pública la evolución y los debates sobre nuestro propio modelo organizativo.

Grupo Cooperativo de las Indias
En 2007 la Sociedad de las Indias Electrónicas lanzó feevy, un servicio web en software libre cuyo objetivo era ayudar a hacer más distribuida la blogsfera. Para mantenerlo y desarrollarlo hacía falta una estructura que la empresa no tenía. Por eso el 2 de octubre, en el quinto aniversario de la fundación indiana, Natalia Fernández en representación de las Indias junto con Javier Cañada que había hecho el diseño de interacción, fundaron Feed the Ivy SL. La empresa sirvió de soporte al mantenimiento del servicio y vendió sus propios desarrollos de software libre durante más de un año.

Con la venta de feevy al grupo BBVA a principios de 2009, la empresa comienza el proceso legal de transformación en una cooperativa de trabajo asociado. El objetivo era estudiar y experimentar formas de producción social y mendioambientalmente sostenible. Queríamos producir lo que llamamos el modo de vida indiano sintiéndonos orgullosos del modo y no sólo de los resultados.

Tomamos el nombre de El Arte de las Cosas porque a partir del siglo XI en Europa aparecen gremios de artesanos y coaliciones de mercaderes-productores, conocidos también como Artes. Los distintos artes no eran sólo comuninades técnicas. Eran comunidades de conocimiento que trabajaban desde y para un ideal ético que se ligaba y explicaba desde el hacer y las herramientas del oficio.

Pensamos que el conocimiento que permite hacer cosas hermosas y socialmente útiles no puede ser sólo un conocimiento técnico, ha de contener un significado social, una ética del trabajo y una visión del mundo. Los objetos que se ofrecen en el mercado son portadores de mundos, de proyectos sociales y visiones morales. Queremos ser un Arte, un Arte dedicado a la creación de objetos con significado.

Nuestro símbolo es el símbolo de uno de aquellos Artes, el Arte de la Calimala, los creadores de las primeras redes comerciales medievales transeuropeas. Originalmente tinteros -por eso el águila porta un torsello, un fardo de lana- acabaron creando las formas modernas de la banca y siendo los mecenas del Renacimiento florentino.

Como ellos, nuestra primera exploración la hicimos en el mundo textil. Entre mayo y julio de 2009 vendimos en nuestro local de Madrid una colección de inspiración literaria que habíamos producido en pequeños talleres independientes valencianos. Tras esta primera experiencia, el 18 de septiembre de 2009, Feed the Ivy SL se transformó ante notario en cooperativa de trabajo asociado, pasando a llamarse Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas. Los tres socios “refundadores” fueron Natalia Fernández, María Rodríguez y David de Ugarte.

Ese fue nuestro verdadero punto de arranque, un momento que vino a coincidir con el momento más duro de la crisis económica. Comenzamos entonces un proceso de reflexión sobre las formas de trabajo y organización que pudieran hacer aún más resilentes a las comunidades y empresas regidas según principios de democracia económica.
Es a esa reflexión a la que queremos invitarte con en esta Bitácora del Arte.

El 9 de febrero de 2010 decidimos en asamblea formar junto a Sociedad de las Indias Electrónicas el Grupo Cooperativo de las Indias, dentro del cual el papel de la Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas consistirá en proveer al grupo de un nodo específico de investigación y desarrollo de productos, haciendo además de casa-taller de los nuevos indianos e “incubadora” de nuevas cooperativas especializadas.

Bitácora del Arte

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