Ya somos 1490 suscriptores de la RSS indiana. ¡Únete! RSS indiana

El Arte de Las Cosas Grupo Cooperativo de Las Indias

Del utopismo al cooperativismo en la América Latoc

28 feb 2010

Al contrario de lo que nos enseñaron en la escuela, es al integrar la América latoc al relato europeo, cuando puede encontrarse una continuidad en el debate sobre el comunitarismo desde el erasmismo y las reducciones paraguayas al cooperativismo y los kibbutz.

En el colegio nos enseñaron una Historia ya filtrada por el nacionalismo de la historiografía europea donde todo nacía en Francia o Gran Bretaña. Se nos enseña -en una traducción literal de los libros de texto británicos- que el cooperativismo nació -con el lejano poso utópico de Fourier- gracias a los experimentos de Robert Owen y se materializó con los Probos Pioneros de Rochdale. Se hace oídos sordos al gran Gerald Brenan quien fecha más de medio siglo antes el nacimiento del cooperativismo moderno (a escala de pueblo y comarca además) en la península ibérica, rescatando de paso la figura de Fernando Garrido, federalista discípulo de Fourier, padre de las ideas socialistas en España y sobre todo modernizador y creador de los primeros entramados jurídicos modernos del cooperativismo peninsular.

Ni hablar de experiencias comunitaristas como las de Vasco de Quiroga, el Tata Vasco de los michoacanos, cuyos pueblos-hospital siguen existiendo y manteniendo su modelo casi quinientos años después a pesar de las mil vicisitudes políticas ocurridas desde entonces. Quiroga implementó -financiando los costes con su propio salario- el modelo de la Utopía de Moro en lo que debería ser considerado el experimento social más exitoso y duradero del Renacimiento.

No fue el único ni mucho menos, Moro también vivía en las misiones jesuíticas que perduraron hasta la expulsión de la Compañía de Jesús de los territorios de Carlos III en 1767.

Pero lo interesante es que es al integrar la América latoc al relato europeo, cuando puede encontrarse una continuidad en el debate desde el erasmismo y las reducciones paraguayas al primer cooperativismo y la Colonia Cecilia en Porto Alegre (un protokibbutz anarquista). Continuidad que, como en la mejor novela de aventuras, transmite una temática común pasando por personajes históricos tan relevantes como Sarmiento, Gaspar Francia (el Supremo de Roa Bastos) y -cómo no- el inevitable Fourier.

¿No sería hora de recuperar todas estas historias, todos esos experimentadores, todas esas historias? Seguro que hay algo que aprender de un Tata Quiroga capaz de establecer un sistema tan resiliente o de un Giovanni Rossi capaz de escribir todavía en el siglo XIX:

Se dice que la revolución emancipará económicamente a las mujeres. Es oportuno preguntarse:¿podría emanciparse por este solo motivo de los prejuicios morales, de la déspota supremacía afectiva del hombre? Entre muchos anarquistas que creen ser los más férvidos autores de la libertad, pero que en el caso del amor son aún musulmanes, tanto que tienen a sus mujeres apartadas del movimiento social, la duda se impone. Verdad es que la emancipación económica de la mujer está escrita en todos los programas socialistas, pero lo está más como parte ornamental, que sin pensar se escribe y luego alegremente se abandona

Todos ellos, de católicos eramistas a anarquistas, decidieron tomar el camino del constructor. En sus historias no hay buenos y malos, no hay exterior a quien echar las culpas. Hay contradicciones, experimentos, errores e idealismo. Hay utopismo sí, pero en ese momento en que se aboca a la realidad tras renunciar a ser impuesto a nadie.

Añade tu comentario

8 Comentarios a “Del utopismo al cooperativismo en la América Latoc”

  1. Luis

    Tata Vasco, mi heroe!!
    Cuando sea mayor e indiano, voy a hacer un libro sobre Quirogo, reducciones jesuíticas, quaqueros… Que bien me lo voy a pasar ;-)
    Abrazos

  2. deugarte.com

    Pero si la idea de este post me la pasaste tú!! :D

  3. Luis

    Por eso me pido el libro!! :-)

  4. Dronte

    Yo estuve hace unos años en los pueblos-hospital y por lo que vi no se puede decir sobrevivan.
    Yo me llevé la impresión de que tan sólo existía cierta identidad común pero “imaginada” e irreal. La organización social se había diluido tras la revolución mexicana. (Tengo un libro muy interesante sobre Quiroga y sobre los pueblos. Me lo traje de México).

    No obstante… Estoy de acuerdo en la necesidad de una Historia: empezasteis hacerlo con vuestro repaso de la diversidad en la premodernidad… Ahora queda hacer una Historia General de la Diversidad, la Resilencia y la Innovación Social. Una idea sería seguir el modelo de “Como una enredadera…” e ir recogiendo aportaciones.

  5. deugarte.com

    Gracias por la info Dronte! Usé como referencia para eso uno de los enlaces que pongo que decía que aunque la propiedad colectiva se había convertido en propiedad de la famila extensa, seguían en marcha. Me sorprendió mucho pero no encontré constataciones ni refutaciones por la red, con lo que lo di por bueno. A fin de cuentas aguantar casi cuatro siglos tampoco es mala marca :)

    Lo de hacer un “Como una enredadera y no como un árbol” de la historia del comunitarismo del Renacimiento a hoy podría ser bien interesante. ¿Qué se te ocurre? ¿Lo abrimos en la Indianopedia? ¿Formamos un equipo de trabajo?

  6. Dronte

    En el fondo, el problema que hubo es que, como sabemos, la organización económica y la organización social no son separables. Es ciero que quedan cosas pero son vestigios más que otra cosa.

    Y sobre la Historia del Comunitarismo.
    En principio, yo usaría la Indianopedia para escribir y habilitaría un blog colectivo (o una plantilla de feevy) para ir presentando resultados de investigación, lanzando enlaces y abriendo debate.

    El primer paso sería realizar un “mapeo” provisional de la Historia y montar un grupo de trabajo (no necesariamente en ese orden).

  7. deugarte.com

    Espero que a mediados de la semana que viene o principios de la otra pase la marejada de trabajo que tenemos en estos días, aunque ya estamos en un sarao con las víctimas del terremoto chileno también… en fin… que ¿cuando te pasas por el jardín indiano y nos echas una mano? ¿Por qué no capitaneas el proyecto bro?

1 Trackback/Pingback

  1. dronte's » La necesidad de una Historia

    [...] Vamos a encontrar esos mapas. Categories: de sacos y agujeros Tags: Comentarios (0) Referencias (0) Dejar un comentario Referencia [...]

Deja tu comentario

Natalia Fernández, socia fundadora de La Sociedad de Las Indias Electrónicas
La Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas es una empresa del Grupo Cooperativo de las Indias. Creamos conocimiento, productos y servicios empoderadores para las personas, las comunidades y las organizaciones con herramientas innovadoras que refuerzan la sostenibilidad social y medioambiental de sus proyectos.

La Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas es una empresa especializada en la investigación y desarrollo de formas social y medioambientalmente sostenibles de producción de bienes e infraestructuras. La Bitácora del Arte es una bitácora dedicada a reflexionar sobre los modos comunitarios y sostenibles de trabajar, crear, distribuir y producir, con ella hacemos pública la evolución y los debates sobre nuestro propio modelo organizativo.

Grupo Cooperativo de las Indias
En 2007 la Sociedad de las Indias Electrónicas lanzó feevy, un servicio web en software libre cuyo objetivo era ayudar a hacer más distribuida la blogsfera. Para mantenerlo y desarrollarlo hacía falta una estructura que la empresa no tenía. Por eso el 2 de octubre, en el quinto aniversario de la fundación indiana, Natalia Fernández en representación de las Indias junto con Javier Cañada que había hecho el diseño de interacción, fundaron Feed the Ivy SL. La empresa sirvió de soporte al mantenimiento del servicio y vendió sus propios desarrollos de software libre durante más de un año.

Con la venta de feevy al grupo BBVA a principios de 2009, la empresa comienza el proceso legal de transformación en una cooperativa de trabajo asociado. El objetivo era estudiar y experimentar formas de producción social y mendioambientalmente sostenible. Queríamos producir lo que llamamos el modo de vida indiano sintiéndonos orgullosos del modo y no sólo de los resultados.

Tomamos el nombre de El Arte de las Cosas porque a partir del siglo XI en Europa aparecen gremios de artesanos y coaliciones de mercaderes-productores, conocidos también como Artes. Los distintos artes no eran sólo comuninades técnicas. Eran comunidades de conocimiento que trabajaban desde y para un ideal ético que se ligaba y explicaba desde el hacer y las herramientas del oficio.

Pensamos que el conocimiento que permite hacer cosas hermosas y socialmente útiles no puede ser sólo un conocimiento técnico, ha de contener un significado social, una ética del trabajo y una visión del mundo. Los objetos que se ofrecen en el mercado son portadores de mundos, de proyectos sociales y visiones morales. Queremos ser un Arte, un Arte dedicado a la creación de objetos con significado.

Nuestro símbolo es el símbolo de uno de aquellos Artes, el Arte de la Calimala, los creadores de las primeras redes comerciales medievales transeuropeas. Originalmente tinteros -por eso el águila porta un torsello, un fardo de lana- acabaron creando las formas modernas de la banca y siendo los mecenas del Renacimiento florentino.

Como ellos, nuestra primera exploración la hicimos en el mundo textil. Entre mayo y julio de 2009 vendimos en nuestro local de Madrid una colección de inspiración literaria que habíamos producido en pequeños talleres independientes valencianos. Tras esta primera experiencia, el 18 de septiembre de 2009, Feed the Ivy SL se transformó ante notario en cooperativa de trabajo asociado, pasando a llamarse Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas. Los tres socios “refundadores” fueron Natalia Fernández, María Rodríguez y David de Ugarte.

Ese fue nuestro verdadero punto de arranque, un momento que vino a coincidir con el momento más duro de la crisis económica. Comenzamos entonces un proceso de reflexión sobre las formas de trabajo y organización que pudieran hacer aún más resilentes a las comunidades y empresas regidas según principios de democracia económica.
Es a esa reflexión a la que queremos invitarte con en esta Bitácora del Arte.

El 9 de febrero de 2010 decidimos en asamblea formar junto a Sociedad de las Indias Electrónicas el Grupo Cooperativo de las Indias, dentro del cual el papel de la Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas consistirá en proveer al grupo de un nodo específico de investigación y desarrollo de productos, haciendo además de casa-taller de los nuevos indianos e “incubadora” de nuevas cooperativas especializadas.

Bitácora del Arte

Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas
Barco 37 - 28004 - Madrid

CIF F-85220861