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El Arte de Las Cosas Grupo Cooperativo de Las Indias

Carrera en las Indias: el sistema de ingresos

09 mar 2010

Continuamos perfilando y aclarando el sistema de integración desde distintos ángulos. Hoy nos centraremos en el sistema de ingresos personales dentro del Grupo Cooperativo de las Indias.

Las carreras en las consultoras suelen regirse por el sistema up or out: o asciendes o te vas. En nuestro grupo cooperativo la lógica sería más bien más dentro o fuera. Más dentro quiere decir acercarse el modo de vida de los maestros, basado en la comunidad económica y que ha sido definido como comunitarista e incluso como conventual. Pero pasemos a explicarlo desde el punto de vista del sistema de ingresos en cada grupo

Otra perspectiva sobre la carrera indiana

  1. La base de la remuneración en el sistema indiano es una cantidad revisada regularmente que forma el metálico del viático. Este viático en metálico representa la cantidad de dinero que se estima necesaria para llevar una vida digna pero modesta durante un mes. La última revisión la cifra en 800 euros. El viático no sólo es dinero, al metálico hay que añadir el derecho a disfrute de una serie de bienes y servicios comunes que van desde la biblioteca a las comidas comunes diarias en las sedes indianas.
  2. Los aprendices, que están en formación, además del disfrute de este procomún (que incluye alojarse hasta dos meses en infraestructuras del grupo en caso de cambiar de ciudad de residencia), pueden facturar mensualmente y como máximo, una cantidad igual al viático metálico.
  3. Los compañeros, además de lo anterior, pueden disfrutar de las infraestructuras del grupo como residencia -aunque con la obligación de hospedar aprendices cuando corresponda- y tomar parte en los viajes (passagium) de exploración y comercio.
  4. Finalmente, los maestros, disfrutan también del procomún, incluidas las infraestructuras, pero no perciben un ingreso siempre igual. Disfrutan de viáticos que pueden pedir cuando necesiten en función de sus necesidades de consumo exclusivamente (en la practica no se piden todos los meses). Es un régimen de comunidad económica donde no existe el ahorro personal. El ahorro de los maestros se capitaliza en las Indias.
  5. Como en todo grupo cooperativo, los socios temporales o permanentes, en caso de abandonar o no seguir el proceso, reciben unicamente el conjunto de las aportaciones obligatorias realizadas a las cooperativas de las que formen parte.

El atractivo de la integración en las Indias y su grupo cooperativo no es por tanto disfrutar de unos ingresos altos o de un modo de vida consumista. El aporte está en aprender, desarrollarse como pluriespecialista y seguir el proceso de integración hasta convertirse en socio de las Indias y adoptar el modo de vida de los maestros: sencillo, centrado en el aprendizaje y el emprendimiento continuo y el cuidado y desarrollo de nuestra estructura y nuestra comunidad.

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11 Comentarios a “Carrera en las Indias: el sistema de ingresos”

  1. eva

    David, tengo una pregunta práctica… Supongo que estáis pensando en unos aprendices que son personas en un momento determinado de su edad productiva (jóvenes, vamos). A medida que avancen en su nivel de incorporación en Las Indias y también su ciclo vital avance… ahora paro el rollo y ahí va la pregunta. ¿Qué tenéis pensado en términos prácticos para los aprendices/compañeros/maestros que establezcan una familia -vida en pareja, críos…-?

    Un saludo.

  2. deugarte.com

    Pues… ¡¡me alegra que me haga esa pregunta!! :)

    En serio, en el caso de los maestros desde hace años estamos en situación de tener nuestras parejas y logicamente necesitar nuestros espacios propios y para nosotros el sistema funciona sin haber generado ningún problema hasta ahora. De hecho, funciona además como una especie de sistema de “seguro” y ahorro también para nuestras parejas no indianas. El maestro indiano tiene todo el consumo cubierto, lo cual incluye logicamente las necesidades de su pareja si queda en paro, además de la casa común y los gastos personales que considere necesarios. Y además nadie impide ahorrar a la pareja de un indiano/a de sus propios ingresos. El maestro no tiene propiedades personales (pisos, coche, etc.), pero partiendo siempre de la “división de bienes” en la pareja, esta no está obligada por las opciones del indiano/a con quién se junte.

    Además, el plan de desarrollo del Grupo Cooperativo de las Indias incluye cosas muy en la tradición del kibbutz como poner en marcha guarderías cooperativas unidas o muy cercanas a los lugares de trabajo, participar o impulsar escuelas cooperativas laicas, etc. La lógica de crecimiento de servicios prioriza a nuestra propia gente y su crecimiento personal y familiar logicamente y eso se irá materializando con el tiempo… aunque todavía ninguno tuvimos niños :)

  3. Gonzalo Martín

    Si os funciona, ¿qué más se puede pedir?.

    Con todo, es una propuesta compleja para los estándares normales y quizá no sean los jóvenes los que más fácil perciban el proceso, sobre todo superada la fase de novedad. Además, dependiendo de las aspiraciones de la gente, se hace difícil casar determinadas preferencias de consumo con este sistema.

    Pero, chico, no obligáis a nadie y no es poca cosa tener ese nivel de seguridad personal.

  4. deugarte.com

    Exacto! Mira, nuestra principal incomprensión es que tanto críticos como amigos nos pretenden “alternativa universal” y no… nosotros queremos ser alternativa para nosotros y para los que se quieran unir, pero ni siquiera somos proselitistas (por eso contamos los problemas también, los cambios, las correcciones).

    Realmente lo que estamos tratando de construir es el contexto de un modo de vida, pero sólo para quién la quiera. De hecho creo que, incluso para los mismos valores que nos animan, habría muchisimas otras formas posibles de organizar las cosas, seguro que más de una incluso más eficiente. Lo que importa y hace la diferencia, es que por este camino intentamos llegar a la que nos sirva a construir un modo de vida como el que queremos llevar.

  5. eva

    Gracias por la aclaración familiar, David. Estaba segura de que ya lo teníais todo pensado… solo faltaba explicarlo. Visualizar un kibbutz, por ejemplo, sin las escuelas comunitarias es casi imposible, es un cliché así de fuerte. No se os podía haber pasado por alto :)

    En lo que respecta a tu comentario de “alternativa universal”, pues de nuevo bien cierto aunque desde fuera no se viera que esa no es la voluntad. ¡Menudo peso sobre vuestros hombros resultaría el siquiera el intentar serlo! Vuestra manera de organización es muy particular y seguro es dificilísimo encontrar a personas que encajen en ella (lo cual redunda en un mejor efecto Eureka! cuando tales individuos den con vosotros…) Estoy convencida, y tiempo al tiempo, de que sí seréis ejemplo para muchas iniciativas similares, tanto de organización en comunidad resiliente como en ideas y en organización del trabajo. Si no partiendo de vosotros directamente (las enredaderas, creo que es el nombre, o quizás explicándolo brevemente, a la manera que los cistercienses tenían de establecer nuevas comunidades “haciendo una spinoff” de 12 miembros pioneros a explorar nuevas zonas), sí teniéndoos como ejemplo. Ya lo veréis… :)

  6. Gonzalo Martín

    “Realmente lo que estamos tratando de construir es el contexto de un modo de vida, pero sólo para quién la quiera”

    Por eso seguramente – pienso – debe importaros poco al principio cuanta capacidad de compartir vuestro estilo de vida tenga el aprendiz. Es más interesante que lo descubra desde dentro y decida él si le interesa continuar su proyecto de vida por esa vía. A lo mejor, en vez del itinerario, es más interesante atraer primero a la gente por el tipo de proyecto concreto que sea típico de los encargos de los clientes de Las Indias, para después introducir los debates indianos como parte de su trabajo del primer año.

    Nunca hay una mejor solución para algo, sino que hay varias y la mejor es la que te sale bien, que siempre depende de tus circunstancias. Pero se me ocurre que el objetivo numero con vuestros aprendices sea que se marchen diciendo que ha sido una gran experiencia personal. Y no prometer mucho más de un año al que pase por alli. Es decir, como decir que vienes por un año, te creamos una gran experiencia profesional y de vida y luego te vas. Durante ese año, es a lo mejor donde surgen los verdaderos candidatos a seguir vuestro estilo de vida.

    En fin, más darle vueltas.

  7. deugarte.com

    Gonzalo, creo que ese es un gran aporte. La idea de que el aprendiz en principio venga por un año y venga a ganar una buena experiencia profesional cuyo destino “normal” sea luego marchar… me gusta! lo paso a a la mesa! :)

  8. Gonzalo Martín

    Es que eso os permite ser más selectivos con las cualificaciones y el talante de los individuos. Tengamos en cuenta que el concepto de “aprendiz” lo asociamos al aprendizaje de la vida laboral propio de quien empieza su vida. Y, maldita sea, si con 20/25 años estás plenamente seguro de que sabes REALMENTE lo que quieres, o estás mal de la cabeza o padeces la ofuscación inevitable de quien tiene mucho por aprender. Lo segundo es lo normal, porque se confunden aspiraciones que muchas veces vienen impuestas por el entorno (muy atractivamente por cierto), con tus verdaderas satisfacciones y seguramente con tus verdaderas cualidades personales.

    Ofrecer una experiencia profesional única, enfocada a generar el mejor boca a boca sobre la compañía generará clientes y creo que autofiltrará a las personas que conociendo vuestra vida dice: “esto me gusta”.

    Todo esto con los debidos matices, filtros, consideraciones y “no traiciones” al modelo que se aspira a desarrollar.

  9. Gonzalo Martín

    Un apunte más, que se me ha ocurrido con la sartén en la mano.

    Si fuera vosotros, dirigiría mi reclutamiento a personas que hayan obtenido buenas calificaciones en carreras intelectualmente potentes pero de baja demanda laboral, v.g. Filosofía y Letras, Historia, Filologías varias.

    Ventajas: son personas normalmente de enorme capacidad y potencia intelectual, capaces de aprender de todo y con mucha más visión de la sociedad y de la resolución de problemas que las carreras de más demanda. En poco tiempo, se ponen al día de lo que sea. Suelen escribir y exponer ideas en público más que correctamente. Excelentes competencias para consultores, bloggers y debatidores.

    Por su desprecio a las salidas fáciles laborales (v.g. estudiar derecho) sus motivaciones son diferenciadas y más fáciles de casar con el imaginario indiano. Además, suelen haber trabajado los idiomas (en el caso de las filologías es obvio), muy interesante por vuestra visión transnacional. Y Las Indias son mucho más interesantes que las oposiciones para ser maestro de EGB.

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    [...] si no a una consultora que revela uno tras otro sus modelos de análisis, que hace públicos sus sistemas de ingresos personales y hasta las autocríticas internas? Cuando se tiene claro que las ideas son gratis se aprende a [...]

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Natalia Fernández, socia fundadora de La Sociedad de Las Indias Electrónicas
La Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas es una empresa del Grupo Cooperativo de las Indias. Creamos conocimiento, productos y servicios empoderadores para las personas, las comunidades y las organizaciones con herramientas innovadoras que refuerzan la sostenibilidad social y medioambiental de sus proyectos.

La Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas es una empresa especializada en la investigación y desarrollo de formas social y medioambientalmente sostenibles de producción de bienes e infraestructuras. La Bitácora del Arte es una bitácora dedicada a reflexionar sobre los modos comunitarios y sostenibles de trabajar, crear, distribuir y producir, con ella hacemos pública la evolución y los debates sobre nuestro propio modelo organizativo.

Grupo Cooperativo de las Indias
En 2007 la Sociedad de las Indias Electrónicas lanzó feevy, un servicio web en software libre cuyo objetivo era ayudar a hacer más distribuida la blogsfera. Para mantenerlo y desarrollarlo hacía falta una estructura que la empresa no tenía. Por eso el 2 de octubre, en el quinto aniversario de la fundación indiana, Natalia Fernández en representación de las Indias junto con Javier Cañada que había hecho el diseño de interacción, fundaron Feed the Ivy SL. La empresa sirvió de soporte al mantenimiento del servicio y vendió sus propios desarrollos de software libre durante más de un año.

Con la venta de feevy al grupo BBVA a principios de 2009, la empresa comienza el proceso legal de transformación en una cooperativa de trabajo asociado. El objetivo era estudiar y experimentar formas de producción social y mendioambientalmente sostenible. Queríamos producir lo que llamamos el modo de vida indiano sintiéndonos orgullosos del modo y no sólo de los resultados.

Tomamos el nombre de El Arte de las Cosas porque a partir del siglo XI en Europa aparecen gremios de artesanos y coaliciones de mercaderes-productores, conocidos también como Artes. Los distintos artes no eran sólo comuninades técnicas. Eran comunidades de conocimiento que trabajaban desde y para un ideal ético que se ligaba y explicaba desde el hacer y las herramientas del oficio.

Pensamos que el conocimiento que permite hacer cosas hermosas y socialmente útiles no puede ser sólo un conocimiento técnico, ha de contener un significado social, una ética del trabajo y una visión del mundo. Los objetos que se ofrecen en el mercado son portadores de mundos, de proyectos sociales y visiones morales. Queremos ser un Arte, un Arte dedicado a la creación de objetos con significado.

Nuestro símbolo es el símbolo de uno de aquellos Artes, el Arte de la Calimala, los creadores de las primeras redes comerciales medievales transeuropeas. Originalmente tinteros -por eso el águila porta un torsello, un fardo de lana- acabaron creando las formas modernas de la banca y siendo los mecenas del Renacimiento florentino.

Como ellos, nuestra primera exploración la hicimos en el mundo textil. Entre mayo y julio de 2009 vendimos en nuestro local de Madrid una colección de inspiración literaria que habíamos producido en pequeños talleres independientes valencianos. Tras esta primera experiencia, el 18 de septiembre de 2009, Feed the Ivy SL se transformó ante notario en cooperativa de trabajo asociado, pasando a llamarse Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas. Los tres socios “refundadores” fueron Natalia Fernández, María Rodríguez y David de Ugarte.

Ese fue nuestro verdadero punto de arranque, un momento que vino a coincidir con el momento más duro de la crisis económica. Comenzamos entonces un proceso de reflexión sobre las formas de trabajo y organización que pudieran hacer aún más resilentes a las comunidades y empresas regidas según principios de democracia económica.
Es a esa reflexión a la que queremos invitarte con en esta Bitácora del Arte.

El 9 de febrero de 2010 decidimos en asamblea formar junto a Sociedad de las Indias Electrónicas el Grupo Cooperativo de las Indias, dentro del cual el papel de la Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas consistirá en proveer al grupo de un nodo específico de investigación y desarrollo de productos, haciendo además de casa-taller de los nuevos indianos e “incubadora” de nuevas cooperativas especializadas.

Bitácora del Arte

Sociedad Cooperativa del Arte de las Cosas
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